Publicado el 21/12/2019
¡Hola, qué tal! ¡Has vuelto a visitarme! Me alegro. Te doy la bienvenida a este pequeño rincón, donde entre libros, documentos, legajos, y cajones llenos de pruebas y objetos asombrosos, repaso junto a ti los más misteriosos sucesos. Espero que vengas con ganas de misterio, pues estos últimos días he estado repasando un caso que llamó mi atención poderosamente desde la primera vez que oí hablar de él. En estos hechos que acontecieron a finales de los años 80 en una localidad del sur de España, convergieron nuevamente varios misterios. Por un lado los OVNIS, pues los jóvenes testigos observaron durante varias noches luces que ejecutaron extrañas evoluciones sobre la costa. La historia se complicó con la aparición de unos seres humanoides, que presentaron un curioso comportamiento en la playa. Pero ya, lo que rizó el rizo, fue la supuesta transformación de dos de estos seres, que adquirieron una apariencia perfectamente humana, y abandonaron la playa, entrando al pueblo, y entremezclándose con sus habitantes como dos turistas más. Este no se trata ni del primer ni del último caso estudiado en España de lo que llamamos el fenómeno de los infiltrados. Seres que aparentemente no pertenecen a esta humanidad, pero que conviven entre nosotros, sin que seamos conscientes de ello. Se trata de un caso tan complejo, que tiene tantos defensores como detractores, y al que se han dado explicaciones "racionales" . Y que conste que entrecomillo lo de "racional", porque mi entender, desconocido, no significa lo mismo que "irracional". Como ya te dije, mi teoría es que todo misterio, por muy extraño que sea, obedece a unas causas: Eso a lo que yo llamo el Factor Enigma y que según algunos investigadores, en este suceso está más que desvelado, pero para otros sigue siendo una verdadera incógnita. Así que toma asiento. Te invito a una taza de caliente mientras te acomodas para que te ponga al día de cómo las crónicas de diferentes investigadores dicen que sucedieron los hechos. ------------------- Corría el 29 de Septiembre de 1989. Isabel Sánchez , Lázaro Sánchez , Pedro Sánchez , Loli Bermúdez y Pedro González son los nombres de los cinco jóvenes que aquel atardecer se habían congregado en la playa de los Bateles, en Conil de la frontera. Ya en los límites del otoño, el arenal de la costa gaditana se encontraba vacío. Quien conozca ese tipo de playas andaluzas, sabe que se trata de enormes extensiones de fina arena, tanto a lo largo como a lo ancho y que encadenando playa con playa, configuran lasguísimas costas que alcanzan hasta donde llega la vista. En este caso, los Bateles, tiene una anchura media de 130 metros, pero según la zona y la marea puede llegar a sobrepasar con creces los 300 . La playa, que separa el océano atlántico del casco urbano de Conil, tiene una longitud de unos 850 metros, y linda al oeste con la playa de la Fontanilla y al este con el Río Salado, que hace de separación natural con la playa de Castilobo. Los jóvenes que mencionábamos llevaban varias tardes visitando la playa, atraídos por curiosas luces que evolucionaban en los cielos de la zona. A las 8 y media de la tarde, puntualmente, como en días anteriores , había aparecido una luz anaranjada sobre el cabo de Roche, situado a unos 4 kilómetros al oeste de la playa. En alguna ocasión la habían observado con prismáticos y se trataba de un círculo, como una luna llena pero rojiza, y con cuatro luces blancas que formaban un cuadrado en su interior. Ocasionalmente el objeto lanzaba un destello luminoso. Fue entonces cuando comenzó el espectáculo: Observaron un nuevo objeto luminoso en forma de media luna, con unas luces rojas en su interior dispuestas en forma triangular. El objeto evolucionó desde el mar en dirección al pueblo sobrevolándolos silenciosamente. Momentos después de la desaparición del "semicírculo luminoso" un tercer objeto, una luz destellante, apareció sobre ellos. Daba la sensación de que se comunicaba a través los destellos con la luz situada en el cabo. La que llevaban varios días viendo. La observación de este juego de luces se prolongó durante aproximadamente media hora, hasta que ocurrió algo que desvió su atención de inmediato. En la orilla, saliendo del agua aparecieron dos personajes. Dos seres altos, de unos dos metros y vestidos con una especie de túnicas blancas que no dejaban apreciar extremidades. Con cabezas también blancas, y aparentemente sin pelo ni rasgos indefinidos.Esta extraña apariencia bastó para que los testigos sintiesen el suficiente acongoje como para poner arena de por medio cuando vieron que los seres se acercaban a ellos con un avanzar torpe. Finalmente se aproximaron hasta una distancia de unos 20 metros.Los seres se habían detenido, y los vieron girar sobre sí mismos, quedando orientados hacia la luz del cabo de Roche . Fue entonces cuando una especie de luminaria, blanca azulada, del tamaño aproximado de una pelota de tenis, apareció a unos 7 u 8 metros por encima de los personajes, y precipitándose sobre ellos desapareció cuando se encontraba a medio metro sobre sus extrañas cabezas. En ese momento, las dos curiosas siluetas se sentaron en el suelo, y en breves instantes crearon una especie de montículo o parapeto con la arena. Tras lo cual se tumbaron de una forma poco natural , muy rígida, sin doblar ni apoyar los brazos…Las figuras estaban extendidas una junto a la otra cuando comenzaron a pasarse una especie de esferita de un azul brillante. En ese momento, Pedro González, que era el que tenía en sus manos los prismáticos, a través de estos observó un tercer ser, justo al lado de los primeros. Un ser mucho más alto. Que rondaría los 3 metros. Oscuramente vestido y con una enorme cabeza con forma de pera invertida. Pedro se deshizo de los prismáticos repentinamente y se alejó del grupo siendo alcanzado a los pocos metros por Pedro Sánchez, que le detuvo y le interrogó sobre el motivo de su huida. Decidieron regresar al grupo sin mencionar lo que González había observado para evitar el pánico. El ser no fue visto nuevamente, pero un nuevo suceso asombró a los testigos: Cuando los dos individuos que permanecían tumbados en la arena dejaron su juego de "pasarse la esferita azulada", tras unos segundos se incorporaron. Nada quedaba de los extraños seres originales: Ahora se trataba de una pareja normal y corriente, con el aspecto de un hombre con pantalón vaquero y camisa y una mujer con blusa y falda larga. Él rubio y ella morena. Giraron y se pusieron a caminar en dirección al paseo marítimo que demarcaba la frontera entre la playa y el pueblo. Cuando la pareja prácticamente había llegado a abandonar el arenal, Isabel y Loli observaron una especie de nubecilla blanca que desde el mar se iba acercando a toda velocidad hacia la orilla, flotando sobre el agua. Cuando la nube alcanzó tierra, se desvaneció, y en su lugar se pudo ver un nuevo humanoide de unos tres metros de alto, con una especie de mono negro y una enorme cabeza blanca. Pedro Sánchez lo observó entonces a través de los prismáticos.Aquel ser permaneció mirando a los muchachos unos segundos, y después comenzó a desplazarse hacia el oeste. No caminaba, sino que más bien, flotaba sobre el suelo. Lázaro y Pedro González echaron inexplicablemente a correr tras el humanoide. No llegaron a acercarse a menos de 50 metros del ser. Y finalmente ante los gritos del resto de los testigos que les pedían que pararan, se detuvieron. El ser también se paró, y se giró hacia ellos. El humanoide tenía una gran cabeza blanca con forma de pera invertida, y unos grandes y oscuros ojos negros. Pedro González y Lázaro, aterrados huyeron en dirección a sus amigos, y el ser continuó su camino, perdiéndose en la oscuridad. La pista de la pareja también se había perdido. Finalmente, como broche al suceso, a eso de las 10, una luz cruzó la costa de poniente a levante, haciendo movimientos de zigzag Momentos después, se les unía Juan Bermúdez, colaborador de la Cadena Ser, Dibujante y hermano de Loli Bermúdez. Junto a los jóvenes inspeccionó a la luz de un mechero la zona de la playa donde habían tenido lugar los extraños hechos, y pudieron observar dos hileras de unas huellas de 45 centímetros de largo y unos 15 de ancho, con un dedo gordo desproporcionado, Las huellas salían del agua y se dirigían al parapeto creado por los seres, que tenía forma de herradura y en el cual se notaban las marcas de unos finos dedos que habían removido la arena para formar el montículo. A continuación, las huellas indicaban el camino recorrido por la pareja hasta unos 80 metros antes de llegar al paseo. Curiosamente, a unos 20 pasos del parapeto había una zona en la que existía un área circular de unos diez metros de diámetro en los que se apreciaban muchas pisadas, como si los seres hubieran estado caminando erráticamente en ese sector. Pero ninguno de los testigos recuerda que los seres hicieran eso. Cuando volvieron a la zona al día siguiente, como es normal, la marea y el viento habían borrado las huellas. -------------------- ¿Aún te queda té? ¿Quieres otro? Bueno, pues esta es la historia tal y como la contaba Juan José Benítez en su libro "La quinta columna", que parece ser la revisión más mediática del caso.Varios investigadores más estudiaron el suceso, y en algunas de sus reconstrucciones hay ligeras variaciones respecto a la de Benítez. Por ejemplo, en el Blog de José Antonio Caravaca, habla de que el ser que en un primero momento solo fue visto por Pedro González, no llega a desaparecer y permanece en la escena, hasta el momento en que comienza desplazarse acompañado de una especie de bruma, para ser perseguido por dos de los testigos y así distraer la atención del grupo de la pareja que se infiltraba en la población. ¿Parte esta diferencia en el relato, que a me parece bastante notable, de cómo han entendido los investigadores el suceso al encuestar a los testigos? ¿O es una incoherencia en la narración de los jóvenes a diferentes investigadores? Se habló también, de que los extraños personajes se registraron en un hotel con el nombre de una pareja alemana que realmente existía, pero que no estuvo en Conil en esas fechas, permaneciendo en la localidad por un espacio de 15 días. Si tirásemos de todos los hilos, estoy seguro de que podríamos hablar durante horas de este caso, pues existen sucesos anteriores y posteriores en la zona que podrían relacionarse con él. Se habla de averías en los radares por aquellas fechas, de aparición de luces con informes de la policía local y la guardia Civil, y de extraños encuentros como por ejemplo lo sucedido el 15 de Octubre, unas dos semanas después, y que narra como testigo en primera persona el investigador Jesús Borrego. En la revista Espacio y Tiempo, dirigida por el Dr. Jiménez del Oso de noviembre de 1.991, Borrego cuenta un extraño acontecimiento ocurrido dos años antes mientras encuestaba a los testigos dos semanas después de los sucesos. Se encontraban en la playa de los Bateles recordando los hechos aproximadamente a la misma hora en la que sucedieron . Se dirigían ya al paseo cuando de repente se cruzaron con una pareja idéntica a la que habían visto los testigos la noche de autos y que estaba entrando en la playa. Siguieron a la pareja a una distancia de unos 150 metros, pero ellos al llegar a la orilla, simplemente se esfumaron. Estaban observando las enormes huellas que la pareja había dejado sobre la arena mojada, cuando de repente pudieron observar un punto negro por encima de la arena, que comenzaba a acercarse iluminado por el reflejo de la luna. El extraño fenómeno se aproximaba desde una distancia superior a los 4 kilómetros, tomando como referencia una torre en la playa del Palmar, al este de la de los Bateles. Ese punto negro cubrió esa distancia en 45 segundos, lo cual indica una velocidad aproximada de 100 metros por segundo. A medida que el punto se iba acercando y la perspectiva se iba ampliando, fue tomando forma humana. En un principio de cintura para arriba se percibía un torso, una cabeza y unos brazos, y de cintura para abajo, una especie de bruma que se fue transformando en dos piernas. Esta silueta redujo la velocidad, y pasó junto al grupo prácticamente caminando. Se trataba de una mujer y al poco de rebasarlos, otro ser masculino, similar al anteriormente visto, surgió de la nada, se acercó a ella, y tras comentarle algo continuaron caminando hacia el oeste. Tras volver al paseo después de este extraño encuentro, se sentaron a tomar algo, y aproximadamente, sobre las 12 de la noche, vieron que la pareja que había desaparecido volvía al paseo por el mismo lugar por el que había entrado a la playa. Uno de los muchachos, que portaba una cámara de super ocho, los filmó descaradamente. Los extraños individuos entraron al pueblo y se perdieron entre la multitud. Pero como mandan los cánones, al momento de revelar la película, esta estaba velada. -------------------- ¿Qué opinas? ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto? Si los acontecimientos tuvieron lugar tal y como cuentan los testigos, es una auténtica locura. ¿cuál es el Factor Enigma que explica estos sucesos? Son incluso demasiado increibles para ser un fraude. El grupo GEIFO, siglas de Grupo Español de Investigación del Fenómeno OVNI investigó el suceso, y el 16 de Octubre de 1989, publicó en prensa la explicación que dio al caso. La conclusion fue que el caso quedaba explicado a través de errores de percepción. Concluyendo, que las luminarias avistadas se trataban de los buques cableros "British Enterprise Two" y "C.S. Monarch", que en aquella época realizaban trabajos previos a la instalación del cable de fibra óptica que partíría de Conil hacia Estados unidos, el proyecto denominado TAT 9, que estuvo operativo desde 1992 hasta 2004. Por otro lado, el suceso de los humanoides se explicaba con el desembarco de unos buzos en la playa, que tras unas labores nocturnas, se sentaron en la arena para desembarazarse de sus trajes. En 2004, Ángel Carretero Olmedo, vicepresidente de GEIFO en tiempos del suceso, publicó el libro "Humanoides en Conil, Estudio de un caso polémico" con las conclusiones a las que finalmente llegó tras años investigando el caso. Por desgracia no he conseguido tener acceso a ese libro, pero estaría encantado de que cayese en mis manos. Aunque bien es cierto que Ángel Carretero ha dado extensas entrevistas en las que desgrana lo que él considera que ocurrió en la playa de los Bateles. Insinúa que existe fabulación o mentira, cuando por ejemplo argumenta que no está seguro de la existencia de los prismáticos la noche de autos. O que Pedro González conocía de vista hacía tiempo al supuesto hombre que se transforma. También duda de la veracidad de las asombrosas huellas. Y por supuesto considera que la predisposición de los testigos a ver cosas extrañas, sobre todo en el caso de Pedro González que llevaba dos meses asistiendo a la playa a diario para ver unas luces que consideraba ovnis y que se decía víctima de visitantes a dormitorio son antecedentes suficientes para pensar en un posible caso de fabulación. Además los indicios psicológicos apuntan a que la narración de los testigos es una historia consensuada por Juan Bermúdez, a partir de lo que cuentan los cinco jóvenes. Considera que todo se debió a que los testigos interpretaron erróneamente tres o cuatros sucesos independientes entre sí que coinciden en espacio y tiempo. Como primer suceso erróneamente identificado se refiere a las luces avistadas: Menciona que las luces en el mar que describen los testigos, se corresponden un 90% con señalización náutica y con reglamentación internacional sobre prevención de abordajes en embarcaciones. Aporta información referente a los buques cableros en la que demuestra su presencia en la zona en las fechas del avistamiento, contradiciendo a Juan José Benítez. Y aquí, perdona que me desvíe un poco, entramos en lo que yo llamo "el misterísmo rosa". Benítez, en su libro La quinta columna, pone a parir al Grupo GEIFO, rebatiendo cada uno de los argumentos esgrimidos por el grupo en su informe, entre ellos, el de la situación de los buques cableros en las costas de Conil el 29 de septiembre de 1989. El periodista Navarro asegura que el propio capitán del Monarch le informó de que aquella noche se encontraban a 32 millas de Conil y de que no utilizaban hombres rana. Y Ángel Carretero, que fue uno de los redactores del informe de GEIFO, incluye en su libro un capítulo entero dedicado a contraargumentar a Benítez. Hay que decir, que casualmente en aquella época, Carretero trabajaba para una empresa relacionada con la instalación del cable de fibra óptica. Y confirma que precisamente la noche de los avistamientos el Monarch se aproximó a 7000 metros de la costa porque se le enredó un cabo en una hélice y solicitó la presencia de buzos para solucionarlo. Carretero asegura que él estaba en la zona aquella noche, y que incluso a la hora de los avistamientos estaba por el paseo tomandose unas cañitas. ¿A quién creemos? Como segundo suceso erróneamente identificado considera a la pareja. El momento de los dos seres tumbados en la playa, parapetados tras un montículo de arena, es explicado con la idea de "revolcón en la playa". Es decir: Se trataba de una pareja que se encontraba pasando el rato y disfrutando de su intimidad, pero al verse incordiada, finalmente, se levantan y se van. El tercer suceso malinterpretado por los testigos es la llegada de la zodiac en la que viajan los buzos, que según afirma, están totalmente identificados y llegan a la costa no vestidos como tales, pero si que desembarcan en la playa para descargar material en una caseta que allí existía. Por otro lado, es fácil encontrar documentación que ha sido publicada por Ángel Carretero, en la que descarta la validez del relato de los hechos del 15 de octubre protagonizados por los testigos junto al investigador Jesús Borrego. En fin, que llegados a este punto, a grandes rasgos sólo se me ocurren tres caminos por los que tirar: 1º: El suceso está voluntariamente falseado, y los testigos han fabulado vaya usted a saber con qué motivación. 2º: Los testigos realmente creen que vieron lo que vieron, pero en realidad se trataba de confusiones en la percepción, tal y como argumenta el grupo GEIFO. Aunque en este caso me quedan hilos sueltos: Por ejemplo, si las luces eran barcos, ¿Cómo lo hicieron para pasar por encima de sus cabezas? Si los seres que se levantan eran una pareja que retozaba en la playa, ¿por qué no los vieron antes? Y si lo que llega a la playa son buzos en una zódiac, ¿Por qué se dirigen al lugar donde se encuentra la pareja? ¿Dónde se meten una vez que la pareja se marcha? ¿ Y a qué se deben las túnicas blancas? ¿Es que iban en albornoz? 3º: Lo que describen los testigos es totalmente cierto y nos encontramos ante un caso OVNI acompañado de toda la parafernalia absurda que lo caracteriza, así como la demostración de que entre los hombres, coexisten seres que no son humanos. Quizá exista una cuarta opción en la que se mezclen las otras tres en diferentes equilibrios. ¿Tú que piensas? ¿Crees que el factor enigma del caso Conil ha sido desvelado y el misterio explicado? ¿O crees que aún quedan cosas por explicar que todavía escapan a nuestra comprensión? A todas estas interrogantes, yo no tengo una respuesta. Solo puedo darte un consejo. Reflexiona, consulta, bebe información de todas las fuentes que puedas. Y si puedes, investiga. Quizá así puedas desvelar el factor enigma que descifra este caso. Yo, por mi parte, ahora debo dejarte. Vuelve cuando quieras, que estaré encantado de recibirte y contarte más historias.Te recuerdo que puedes visitar mi web en elfactorenigma.com y si tienes algo que contarme puedes hacerlo a través de los comentarios de IVOOX, o de las redes sociales, buscando a Txelu Muñoz. Te deseo que hasta nuestro próximo encuentro seas feliz, y que jamás dejes de maravillarte ante el misterio.
Programa 1x01 Luces, humanoides e infiltrados. Caso Conil.
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Programa 1x01 Luces, humanoides e infiltrados. Caso Conil.
Publicado el 21/12/2019
¡Hola, qué tal! ¡Has vuelto a visitarme! Me alegro. Te doy la bienvenida a este pequeño rincón, donde entre libros, documentos, legajos, y cajones llenos de pruebas y objetos asombrosos, repaso junto a ti los más misteriosos sucesos. Espero que vengas con ganas de misterio, pues estos últimos días he estado repasando un caso que llamó mi atención poderosamente desde la primera vez que hablar de él. En estos hechos que acontecieron a finales de los años 80 en una localidad del sur de España, convergieron nuevamente varios misterios. Por un lado los OVNIS, pues los jóvenes testigos observaron durante varias noches luces que ejecutaron extrañas evoluciones sobre la costa. La historia se complicó con la aparición de unos seres humanoides, que presentaron un curioso comportamiento en la playa. Pero ya, lo que rizó el rizo, fue la supuesta transformación de dos de estos seres, que adquirieron una apariencia perfectamente humana, y abandonaron la playa, entrando al pueblo, y entremezclándose con sus habitantes como dos turistas más. Este no se trata ni del primer ni del último caso estudiado en España de lo que llamamos el fenómeno de los infiltrados. Seres que aparentemente no pertenecen a esta humanidad, pero que conviven entre nosotros, sin que seamos conscientes de ello. Se trata de un caso tan complejo, que tiene tantos defensores como detractores, y al que se han dado explicaciones "racionales" . Y que conste que entrecomillo lo de "racional", porque mi entender, desconocido, no significa lo mismo que "irracional". Como ya te dije, mi teoría es que todo misterio, por muy extraño que sea, obedece a unas causas: Eso a lo que yo llamo el Factor Enigma y que según algunos investigadores, en este suceso está más que desvelado, pero para otros sigue siendo una verdadera incógnita. Así que toma asiento. Te invito a una taza de caliente mientras te acomodas para que te ponga al día de cómo las crónicas de diferentes investigadores dicen que sucedieron los hechos. ------------------- Corría el 29 de Septiembre de 1989. Isabel Sánchez , Lázaro Sánchez , Pedro Sánchez , Loli Bermúdez y Pedro González son los nombres de los cinco jóvenes que aquel atardecer se habían congregado en la playa de los Bateles, en Conil de la frontera. Ya en los límites del otoño, el arenal de la costa gaditana se encontraba vacío. Quien conozca ese tipo de playas andaluzas, sabe que se trata de enormes extensiones de fina arena, tanto a lo largo como a lo ancho y que encadenando playa con playa, configuran lasguísimas costas que alcanzan hasta donde llega la vista. En este caso, los Bateles, tiene una anchura media de 130 metros, pero según la zona y la marea puede llegar a sobrepasar con creces los 300 . La playa, que separa el océano atlántico del casco urbano de Conil, tiene una longitud de unos 850 metros, y linda al oeste con la playa de la Fontanilla y al este con el Río Salado, que hace de separación natural con la playa de Castilobo. Los jóvenes que mencionábamos llevaban varias tardes visitando la playa, atraídos por curiosas luces que evolucionaban en los cielos de la zona. A las 8 y media de la tarde, puntualmente, como en días anteriores , había aparecido una luz anaranjada sobre el cabo de Roche, situado a unos 4 kilómetros al oeste de la playa. En alguna ocasión la habían observado con prismáticos y se trataba de un círculo, como una luna llena pero rojiza, y con cuatro luces blancas que formaban un cuadrado en su interior. Ocasionalmente el objeto lanzaba un destello luminoso. Fue entonces cuando comenzó el espectáculo: Observaron un nuevo objeto luminoso en forma de media luna, con unas luces rojas en su interior dispuestas en forma triangular. El objeto evolucionó desde el mar en dirección al pueblo sobrevolándolos silenciosamente. Momentos después de la desaparición del "semicírculo luminoso" un tercer objeto, una luz destellante, apareció sobre ellos. Daba la sensación de que se comunicaba a través los destellos con la luz situada en el cabo. La que llevaban varios días viendo. La observación de este juego de luces se prolongó durante aproximadamente media hora, hasta que ocurrió algo que desvió su atención de inmediato. En la orilla, saliendo del agua aparecieron dos personajes. Dos seres altos, de unos dos metros y vestidos con una especie de túnicas blancas que no dejaban apreciar extremidades. Con cabezas también blancas, y aparentemente sin pelo ni rasgos indefinidos.Esta extraña apariencia bastó para que los testigos sintiesen el suficiente acongoje como para poner arena de por medio cuando vieron que los seres se acercaban a ellos con un avanzar torpe. Finalmente se aproximaron hasta una distancia de unos 20 metros.Los seres se habían detenido, y los vieron girar sobre mismos, quedando orientados hacia la luz del cabo de Roche . Fue entonces cuando una especie de luminaria, blanca azulada, del tamaño aproximado de una pelota de tenis, apareció a unos 7 u 8 metros por encima de los personajes, y precipitándose sobre ellos desapareció cuando se encontraba a medio metro sobre sus extrañas cabezas. En ese momento, las dos curiosas siluetas se sentaron en el suelo, y en breves instantes crearon una especie de montículo o parapeto con la arena. Tras lo cual se tumbaron de una forma poco natural , muy rígida, sin doblar ni apoyar los brazos…Las figuras estaban extendidas una junto a la otra cuando comenzaron a pasarse una especie de esferita de un azul brillante. En ese momento, Pedro González, que era el que tenía en sus manos los prismáticos, a través de estos observó un tercer ser, justo al lado de los primeros. Un ser mucho más alto. Que rondaría los 3 metros. Oscuramente vestido y con una enorme cabeza con forma de pera invertida. Pedro se deshizo de los prismáticos repentinamente y se alejó del grupo siendo alcanzado a los pocos metros por Pedro Sánchez, que le detuvo y le interrogó sobre el motivo de su huida. Decidieron regresar al grupo sin mencionar lo que González había observado para evitar el pánico. El ser no fue visto nuevamente, pero un nuevo suceso asombró a los testigos: Cuando los dos individuos que permanecían tumbados en la arena dejaron su juego de "pasarse la esferita azulada", tras unos segundos se incorporaron. Nada quedaba de los extraños seres originales: Ahora se trataba de una pareja normal y corriente, con el aspecto de un hombre con pantalón vaquero y camisa y una mujer con blusa y falda larga. Él rubio y ella morena. Giraron y se pusieron a caminar en dirección al paseo marítimo que demarcaba la frontera entre la playa y el pueblo. Cuando la pareja prácticamente había llegado a abandonar el arenal, Isabel y Loli observaron una especie de nubecilla blanca que desde el mar se iba acercando a toda velocidad hacia la orilla, flotando sobre el agua. Cuando la nube alcanzó tierra, se desvaneció, y en su lugar se pudo ver un nuevo humanoide de unos tres metros de alto, con una especie de mono negro y una enorme cabeza blanca. Pedro Sánchez lo observó entonces a través de los prismáticos.Aquel ser permaneció mirando a los muchachos unos segundos, y después comenzó a desplazarse hacia el oeste. No caminaba, sino que más bien, flotaba sobre el suelo. Lázaro y Pedro González echaron inexplicablemente a correr tras el humanoide. No llegaron a acercarse a menos de 50 metros del ser. Y finalmente ante los gritos del resto de los testigos que les pedían que pararan, se detuvieron. El ser también se paró, y se giró hacia ellos. El humanoide tenía una gran cabeza blanca con forma de pera invertida, y unos grandes y oscuros ojos negros. Pedro González y Lázaro, aterrados huyeron en dirección a sus amigos, y el ser continuó su camino, perdiéndose en la oscuridad. La pista de la pareja también se había perdido. Finalmente, como broche al suceso, a eso de las 10, una luz cruzó la costa de poniente a levante, haciendo movimientos de zigzag Momentos después, se les unía Juan Bermúdez, colaborador de la Cadena Ser, Dibujante y hermano de Loli Bermúdez. Junto a los jóvenes inspeccionó a la luz de un mechero la zona de la playa donde habían tenido lugar los extraños hechos, y pudieron observar dos hileras de unas huellas de 45 centímetros de largo y unos 15 de ancho, con un dedo gordo desproporcionado, Las huellas salían del agua y se dirigían al parapeto creado por los seres, que tenía forma de herradura y en el cual se notaban las marcas de unos finos dedos que habían removido la arena para formar el montículo. A continuación, las huellas indicaban el camino recorrido por la pareja hasta unos 80 metros antes de llegar al paseo. Curiosamente, a unos 20 pasos del parapeto había una zona en la que existía un área circular de unos diez metros de diámetro en los que se apreciaban muchas pisadas, como si los seres hubieran estado caminando erráticamente en ese sector. Pero ninguno de los testigos recuerda que los seres hicieran eso. Cuando volvieron a la zona al día siguiente, como es normal, la marea y el viento habían borrado las huellas. -------------------- ¿Aún te queda té? ¿Quieres otro? Bueno, pues esta es la historia tal y como la contaba Juan José Benítez en su libro "La quinta columna", que parece ser la revisión más mediática del caso.Varios investigadores más estudiaron el suceso, y en algunas de sus reconstrucciones hay ligeras variaciones respecto a la de Benítez. Por ejemplo, en el Blog de José Antonio Caravaca, habla de que el ser que en un primero momento solo fue visto por Pedro González, no llega a desaparecer y permanece en la escena, hasta el momento en que comienza desplazarse acompañado de una especie de bruma, para ser perseguido por dos de los testigos y así distraer la atención del grupo de la pareja que se infiltraba en la población. ¿Parte esta diferencia en el relato, que a me parece bastante notable, de cómo han entendido los investigadores el suceso al encuestar a los testigos? ¿O es una incoherencia en la narración de los jóvenes a diferentes investigadores? Se habló también, de que los extraños personajes se registraron en un hotel con el nombre de una pareja alemana que realmente existía, pero que no estuvo en Conil en esas fechas, permaneciendo en la localidad por un espacio de 15 días. Si tirásemos de todos los hilos, estoy seguro de que podríamos hablar durante horas de este caso, pues existen sucesos anteriores y posteriores en la zona que podrían relacionarse con él. Se habla de averías en los radares por aquellas fechas, de aparición de luces con informes de la policía local y la guardia Civil, y de extraños encuentros como por ejemplo lo sucedido el 15 de Octubre, unas dos semanas después, y que narra como testigo en primera persona el investigador Jesús Borrego. En la revista Espacio y Tiempo, dirigida por el Dr. Jiménez del Oso de noviembre de 1.991, Borrego cuenta un extraño acontecimiento ocurrido dos años antes mientras encuestaba a los testigos dos semanas después de los sucesos. Se encontraban en la playa de los Bateles recordando los hechos aproximadamente a la misma hora en la que sucedieron . Se dirigían ya al paseo cuando de repente se cruzaron con una pareja idéntica a la que habían visto los testigos la noche de autos y que estaba entrando en la playa. Siguieron a la pareja a una distancia de unos 150 metros, pero ellos al llegar a la orilla, simplemente se esfumaron. Estaban observando las enormes huellas que la pareja había dejado sobre la arena mojada, cuando de repente pudieron observar un punto negro por encima de la arena, que comenzaba a acercarse iluminado por el reflejo de la luna. El extraño fenómeno se aproximaba desde una distancia superior a los 4 kilómetros, tomando como referencia una torre en la playa del Palmar, al este de la de los Bateles. Ese punto negro cubrió esa distancia en 45 segundos, lo cual indica una velocidad aproximada de 100 metros por segundo. A medida que el punto se iba acercando y la perspectiva se iba ampliando, fue tomando forma humana. En un principio de cintura para arriba se percibía un torso, una cabeza y unos brazos, y de cintura para abajo, una especie de bruma que se fue transformando en dos piernas. Esta silueta redujo la velocidad, y pasó junto al grupo prácticamente caminando. Se trataba de una mujer y al poco de rebasarlos, otro ser masculino, similar al anteriormente visto, surgió de la nada, se acercó a ella, y tras comentarle algo continuaron caminando hacia el oeste. Tras volver al paseo después de este extraño encuentro, se sentaron a tomar algo, y aproximadamente, sobre las 12 de la noche, vieron que la pareja que había desaparecido volvía al paseo por el mismo lugar por el que había entrado a la playa. Uno de los muchachos, que portaba una cámara de super ocho, los filmó descaradamente. Los extraños individuos entraron al pueblo y se perdieron entre la multitud. Pero como mandan los cánones, al momento de revelar la película, esta estaba velada. -------------------- ¿Qué opinas? ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto? Si los acontecimientos tuvieron lugar tal y como cuentan los testigos, es una auténtica locura. ¿cuál es el Factor Enigma que explica estos sucesos? Son incluso demasiado increibles para ser un fraude. El grupo GEIFO, siglas de Grupo Español de Investigación del Fenómeno OVNI investigó el suceso, y el 16 de Octubre de 1989, publicó en prensa la explicación que dio al caso. La conclusion fue que el caso quedaba explicado a través de errores de percepción. Concluyendo, que las luminarias avistadas se trataban de los buques cableros "British Enterprise Two" y "C.S. Monarch", que en aquella época realizaban trabajos previos a la instalación del cable de fibra óptica que partíría de Conil hacia Estados unidos, el proyecto denominado TAT 9, que estuvo operativo desde 1992 hasta 2004. Por otro lado, el suceso de los humanoides se explicaba con el desembarco de unos buzos en la playa, que tras unas labores nocturnas, se sentaron en la arena para desembarazarse de sus trajes. En 2004, Ángel Carretero Olmedo, vicepresidente de GEIFO en tiempos del suceso, publicó el libro "Humanoides en Conil, Estudio de un caso polémico" con las conclusiones a las que finalmente llegó tras años investigando el caso. Por desgracia no he conseguido tener acceso a ese libro, pero estaría encantado de que cayese en mis manos. Aunque bien es cierto que Ángel Carretero ha dado extensas entrevistas en las que desgrana lo que él considera que ocurrió en la playa de los Bateles. Insinúa que existe fabulación o mentira, cuando por ejemplo argumenta que no está seguro de la existencia de los prismáticos la noche de autos. O que Pedro González conocía de vista hacía tiempo al supuesto hombre que se transforma. También duda de la veracidad de las asombrosas huellas. Y por supuesto considera que la predisposición de los testigos a ver cosas extrañas, sobre todo en el caso de Pedro González que llevaba dos meses asistiendo a la playa a diario para ver unas luces que consideraba ovnis y que se decía víctima de visitantes a dormitorio son antecedentes suficientes para pensar en un posible caso de fabulación. Además los indicios psicológicos apuntan a que la narración de los testigos es una historia consensuada por Juan Bermúdez, a partir de lo que cuentan los cinco jóvenes. Considera que todo se debió a que los testigos interpretaron erróneamente tres o cuatros sucesos independientes entre que coinciden en espacio y tiempo. Como primer suceso erróneamente identificado se refiere a las luces avistadas: Menciona que las luces en el mar que describen los testigos, se corresponden un 90% con señalización náutica y con reglamentación internacional sobre prevención de abordajes en embarcaciones. Aporta información referente a los buques cableros en la que demuestra su presencia en la zona en las fechas del avistamiento, contradiciendo a Juan José Benítez. Y aquí, perdona que me desvíe un poco, entramos en lo que yo llamo "el misterísmo rosa". Benítez, en su libro La quinta columna, pone a parir al Grupo GEIFO, rebatiendo cada uno de los argumentos esgrimidos por el grupo en su informe, entre ellos, el de la situación de los buques cableros en las costas de Conil el 29 de septiembre de 1989. El periodista Navarro asegura que el propio capitán del Monarch le informó de que aquella noche se encontraban a 32 millas de Conil y de que no utilizaban hombres rana. Y Ángel Carretero, que fue uno de los redactores del informe de GEIFO, incluye en su libro un capítulo entero dedicado a contraargumentar a Benítez. Hay que decir, que casualmente en aquella época, Carretero trabajaba para una empresa relacionada con la instalación del cable de fibra óptica. Y confirma que precisamente la noche de los avistamientos el Monarch se aproximó a 7000 metros de la costa porque se le enredó un cabo en una hélice y solicitó la presencia de buzos para solucionarlo. Carretero asegura que él estaba en la zona aquella noche, y que incluso a la hora de los avistamientos estaba por el paseo tomandose unas cañitas. ¿A quién creemos? Como segundo suceso erróneamente identificado considera a la pareja. El momento de los dos seres tumbados en la playa, parapetados tras un montículo de arena, es explicado con la idea de "revolcón en la playa". Es decir: Se trataba de una pareja que se encontraba pasando el rato y disfrutando de su intimidad, pero al verse incordiada, finalmente, se levantan y se van. El tercer suceso malinterpretado por los testigos es la llegada de la zodiac en la que viajan los buzos, que según afirma, están totalmente identificados y llegan a la costa no vestidos como tales, pero si que desembarcan en la playa para descargar material en una caseta que allí existía. Por otro lado, es fácil encontrar documentación que ha sido publicada por Ángel Carretero, en la que descarta la validez del relato de los hechos del 15 de octubre protagonizados por los testigos junto al investigador Jesús Borrego. En fin, que llegados a este punto, a grandes rasgos sólo se me ocurren tres caminos por los que tirar: 1º: El suceso está voluntariamente falseado, y los testigos han fabulado vaya usted a saber con qué motivación. 2º: Los testigos realmente creen que vieron lo que vieron, pero en realidad se trataba de confusiones en la percepción, tal y como argumenta el grupo GEIFO. Aunque en este caso me quedan hilos sueltos: Por ejemplo, si las luces eran barcos, ¿Cómo lo hicieron para pasar por encima de sus cabezas? Si los seres que se levantan eran una pareja que retozaba en la playa, ¿por qué no los vieron antes? Y si lo que llega a la playa son buzos en una zódiac, ¿Por qué se dirigen al lugar donde se encuentra la pareja? ¿Dónde se meten una vez que la pareja se marcha? ¿ Y a qué se deben las túnicas blancas? ¿Es que iban en albornoz? 3º: Lo que describen los testigos es totalmente cierto y nos encontramos ante un caso OVNI acompañado de toda la parafernalia absurda que lo caracteriza, así como la demostración de que entre los hombres, coexisten seres que no son humanos. Quizá exista una cuarta opción en la que se mezclen las otras tres en diferentes equilibrios. ¿Tú que piensas? ¿Crees que el factor enigma del caso Conil ha sido desvelado y el misterio explicado? ¿O crees que aún quedan cosas por explicar que todavía escapan a nuestra comprensión? A todas estas interrogantes, yo no tengo una respuesta. Solo puedo darte un consejo. Reflexiona, consulta, bebe información de todas las fuentes que puedas. Y si puedes, investiga. Quizá así puedas desvelar el factor enigma que descifra este caso. Yo, por mi parte, ahora debo dejarte. Vuelve cuando quieras, que estaré encantado de recibirte y contarte más historias.Te recuerdo que puedes visitar mi web en elfactorenigma.com y si tienes algo que contarme puedes hacerlo a través de los comentarios de IVOOX, o de las redes sociales, buscando a Txelu Muñoz. Te deseo que hasta nuestro próximo encuentro seas feliz, y que jamás dejes de maravillarte ante el misterio.
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